San Sebastián-Donostia

10 secretos y curiosidades históricas de San Sebastián

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10 SECRETOS Y CURIOSIDADES HISTÓRICAS DE DONOSTIA

Aunque hoy en día, veamos las calles de nuestra ciudad repletas de visitantes de todas partes, y medios de todo el mundo hablen de sus playas y su gastronomía, San Sebastián no siempre ha sido la ciudad turística y amable que conocemos hoy. A pesar de que la ciudad nació con un marcado carácter comercial y navegante, pronto su situación estratégica hizo que diferentes reinos y potencias ansiasen controlarla, por lo que tuvo que protegerse con potentes murallas y dotarse de un castillo en lo alto del monte Urgull. 

Castillo San Sebastian

A los largo de la historia de Donostia, son muchos los enfrentamientos bélicos que aquí se han producido, de los que todavía quedan rastros en la fisionomía de la ciudad. En la bahía que hoy día alberga la mejor playa de Europa, hace siglos se despiezaban ballenas y fondeaban temidos barcos corsarios. Por todo ello, no ha sido difícil encontrar 10 curiosidades históricas que espero os sirva para conocer un poquito más nuestra ciudad.

1. Un caserío de armas tomar

El pequeño monte Oriamendi, de 195 metros y que se encuentra entre Hernani y Donostia, tuvo un papel clave en las guerras carlistas que asolaron la zona durante el siglo XIX. Durante la primera guerra carlista, se produjo en sus inmediaciones una cruenta batalla que causó cientos de muertos, sobre todo en el bando liberal.

Historia de San Sebastián

Además de los restos del fuerte que se encuentra en la cima del monte, y que fue utilizado por última vez en la Guerra Civil, en sus inmediaciones se encuentra un baserri (caserío en euskera) que cuenta con varias aspilleras (abertura larga y estrecha que servía para disparar por ella) en su fachada, recuerdo de aquellos convulsos años, siendo uno de los pocos caseríos de este tipo que quedan en Euskadi.

Donostia Historia

2. Una escultura masónica en Donostia

El barrio de Riberas de Loiola, uno de los barrios más jóvenes de la ciudad, cuenta desde el 2011 con un bonito parque de 34.376 metros cuadrados conocido como Jardín de la Memoria. Es en este parque donde se encuentra la única (que sepamos) escultura masónica de la ciudad.

La escultura fue inaugurada el 30 de junio de 2018 y fue donada por la Respetable Logia Altuna Nº52, que quiere honrar así la memoria de los masones donostiarras represaliados tras la Guerra Civil.

Masones San Sebastián

El autor de la obra es el escultor madrileño José Miguel Utande, representando un triángulo equilátero, símbolo masónico que representa la libertad, igualdad y fraternidad.

“En memoria de todos los masones represaliados durante la dictadura franquista, y especialmente dedicada a los miembros de la Respetable Logia Altuna Nº.15, que trabajó en Donostia-San Sebastián entre 1932 y 1936”

Recordemos la obsesión que tenía el régimen franquista por perseguir a los masones. Por dar un ejemplo, aunque se calcula que en 1936 había apenas 6.000 masones en el país, el Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo, procesó a más de 18.000 personas acusadas de ser masones, acabando muchos de ellos fusilados, encarcelados o en el exilio.

3. Sidra para sofocar los incendios

Antiguamente, uno de los problemas más importantes que sufrió la ciudad fue la escasez de agua corriente. Aunque dentro del recinto amurallado habían algunos pozos y fuentes, las personas que querían disfrutar de agua de una calidad aceptable, debían ir hasta la fuente del Txofre, situada en el actual barrio de Gros. Sin embargo, el acceso a esta fuente no estaba al acceso de todos los habitantes, ya que el que quería ir a la fuente debía cruzar el puente de Santa Catalina donde se situaba un peaje que costaba un cuarto.

Los miembros más acomodados de San Sebastián, podían adquirir el agua por el precio de dos cuartos. Para solucionar este problema, se proyectó traer el agua desde las faldas del monte Igeldo, proyecto que se tuvo que abandonar por dificultades técnicas. Hubo que esperar hasta principios del siglo XVII para que la construcción de un acueducto que traía el agua desde Morlans saciase la sed de los donostiarras. Tal era la escasez del preciado líquido elemento, que durante los incendios se tuvo que usar sidra y vino en vez de agua, como reflejan las Ordenanzas de 1489:

“Otrosi ordenamos e mandamos que si el fuego se encendiese en alguna casa de dicha villa, los que tienen vinos o sidras sean tenidos que los den para matar el fuego y que el concejo sea tenido a los pagos mediante juramento al dueño de las dichas sidras o vinos”.

Y como queda acreditado en las actas del ayuntamiento del 7 de diciembre de 1604:

“La villa pagó sidras que tomaron algunas personas para apagar el fuego que hubo en Surriola”.

El monte Urgull de San Sebastián, el guardián donostiarra

4. El bosque secreto de San Sebastián 

En el año 1902, un brote de fiebre tifoidea causó una alta mortandad en la ciudad, los técnicos del ayuntamiento, encontraron el origen del brote en la finca de Artikutza, enclavada en el pueblo navarro de Goizueta. Unos pocos años antes, para paliar el problema endémico de escasez de agua que sufría Donostia, se comenzó a traer agua del río Añarbe, que nace cerca del bosque de Artikutza. 

Ruta Artikutza

Para evitar que el agua que llegaba a la población de la ciudad pudiese volver a originar problemas a los donostiarras, el ayuntamiento compró la finca, trasladando a todos los habitantes de los caseríos de la finca al barrio de Artikutza, y se prohibió las actividades que pudiesen contaminar las aguas. Un siglo después de adquirir la finca, San Sebastián puede presumir de contar con uno de los bosques más bellos del norte peninsular, aunque eso sí, a 30 kilómetros de la ciudad.

Artikutza. El bosque secreto de San Sebastián.

5. Me llamo Rosita Waiker, siembro la muerte y el gemido

Curiosidades Donostia

Diseminados por el monte Urgull y el castillo de la Mota, se encuentran expuestas varias piezas de artillería de diferentes épocas y calibres. La más curiosa de todas es una bombarda del año 1502, que se encuentra frente a la Casa de la Historia de Urgull. Esta bombarda de bronce es conocida como “Rosita Waiker“, y fue recuperada de un barco inglés que naufragó en la bahía de Pasaia. La bombarda posee una inscripción en alemán que dice lo siguiente: Me llamo Rosita Waiker siembro la muerte y el gemido me hizo Juan Vasíenove esto es verdad año 1502.

Castillo San Sebastián

6. El primer puente de piedra de la ciudad

A diferencia de otras ciudades y pueblos que cuentan con antiquísimos puentes medievales e incluso de época romana, San Sebastián tuvo que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX para tener su primer puente de piedra.

La condición de plaza fuerte de la ciudad, y todas las ocasiones en la que ésta fue puesta bajo asedio, hacía imposible la construcción de un puente perenne, ya que los puentes de madera eran fáciles de desmontar o incluso de destruirlos prendiéndoles fuego cuando se acercasen las tropas enemigas.

Puente Santa Catalina Donostia
Otras de las curiosidades sobre el puente de Santa Catalina, es que aunque a simple vista contemos 4 ojos, en realidad se construyó con 5. El quinto arco quedó enterrado bajo la plaza de Euskadi.

La primera mención escrita sobre el puente de Santa Catalina, data de 1377, pero aunque en 1659 ya se había proyectado la construcción de un puente de piedra, hubo que esperar hasta el 23 de junio de 1872 para ver inaugurado su primer puente de piedra de Donostia.

7. Los restos de la Muralla Real que se esconden bajo el Boulevard

Cuando en el año 1998 se inauguró el parking del Boulevard, muchos donostiarras pudieron  volver a contemplar las murallas (o al menos una parte) que defendieron la ciudad y que llevaban ocultas durante más de un siglo y medio, desde que el alcalde Eustasio Amilibia consiguiese su derribo entre los años 1863 y 1864.

Maqueta que recrea las murallas de Donostia (Casa de la Historia de Urgull).

Los restos de las murallas que se pueden ver en el parking, corresponden a parte del lienzo de la principal muralla que defendía la ciudad, la Muralla Real, de 280 metros de longitud, 12 metros de altura y 16 metros de grosor, además de los restos del Cubo de Hornos y Cubo Imperial.

Murallas parking Boulevard

8. Heridas de guerra en el ayuntamiento de San Sebastián.

El actual ayuntamiento de Donostia, se encuentra en uno de los edificios más bellos de la ciudad, el antiguo “Gran Casino” donostiarra. El glamuroso “Gran Casino” vivió su declive a partir de que el dictador Primo de Ribera, decretase el cierre de todos los casinos en 1924, por lo que en 1938 pasó a ser de propiedad municipal, pasando a convertirse en sede del ayuntamiento a partir de 1947.

Donostia Guerra Civil
En la fachada que da al Boulevard, podremos observar los balazos que datan de las primeras escaramuzas que acontecieron en la ciudad a comienzos de la Guerra Civil.

Cuando estalló la Guerra Civil, San Sebastián se declaró fiel a la república, sin embargo, los rebeldes que simpatizaban con el alzamiento militar se atrincheraron en varios edificios como el Gobierno Militar, el hotel María Cristina y el Gran Casino.

Para conseguir la rendición de los sitiados, los pescadores anarquistas de Pasajes tomaron bajo su control el torpedero “Xauen“, y lo situaron en la bahía para bombardear los edificios tomados por los sublevados. Con su único cañón de escaso calibre, bombardearon el Gran Casino, y aunque sus obuses produjeron pocos daños, consiguieron desmoralizar a los allí atrincherados. La mayoría de los atrincherados en el Gran Casino, huyeron por la noche, y al día siguiente, el Gran Casino fue tomado al asalto por guardias civiles fieles a la república. Fruto de aquellas fatídicas jornadas, se conservan las huellas de cientos de balazos en la fachada que da al Boulevard.

9. La “horca” del monte Urgull.

En el castillo de la Mota que corona el monte Urgull, se encuentra junto al acceso oriental, un campanil construido en la segunda mitad del siglo XIX y conocido popularmente como “la horca” por su forma. En realidad este campanil se erigió para avisar a la población de los bombardeos de los carlistas durante la tercera guerra carlista.

Historia castillo San Sebastián

El principal peligro provenía de los cañones que los carlistas tenían en el monte Arratsain, sobre Usurbil. Para alertar a la población de los disparos de estos cañones, el 4 de noviembre de 1875 se colocó en el campanil del castillo la campana que existía desde 70 años antes en el antiguo Consulado.

Bombardeo San Sebastián

Cuando los vigías situados en el castillo de la Mota divisaban el fogonazo en el monte Arratsain, tocaban a rebato, siendo seguidas por las campanas de Santa María y San Vicente. Desde ese momento, los donostiarras tenían 14 segundos para ponerse a salvo antes de que impactasen los obuses. El 12 de octubre de 1875 se estrenó la campana del castillo, y según los vigías, hasta el 31 de diciembre de aquel año se habían disparado un total de 1353 proyectiles contra la ciudad.

Secretos San Sebastián

10. Las torres de Arbide. Los palacios neogóticos rescatados de la demolición.

Para finalizar este post, quiero terminar con un aniversario. Y es que precisamente este 2019, se cumple el 40 aniversario del desmontaje y traslado de las torres de Arbide a su actual ubicación en Miramón.

San Sebastian desconocida
Las torres se encuentran protegidas por multitud de gárgolas.

Estos dos palacetes neogóticos, fueron construidos en el centro de Donostia en el año 1904. Sin embargo, en 1972 fueron adquiridos por una inmobiliaria que planeo derruirlos. Por suerte para todos los donostiarras, la antigua Caja de Ahorros Municipal, se encargó del desmontaje, numeración de las piezas y traslado a su actual ubicación en los jardines de Miramón. Como podéis imaginar, la reconstrucción de las torres no fue nada fácil, ya que había que volver a montar 6.300 piezas para que los palacios volviesen a recuperar su aspecto original. Gracias a la labor de los arquitectos y operarios que se encargaron de reconstruir las torres de Arbide, hoy día podemos seguir disfrutando de estos caprichos arquitectónicos en otro bonito rincón de nuestra ciudad.

Que ver en San Sebastian

Como vemos, San Sebastián cuenta con multitud de rincones con mucha historia a su espalda, por lo que si el post tiene éxito, seguramente os descubriré otros 10 rincones próximamente.

UBICACIÓN

Bibliografía:
  • LOS ANARQUISTAS Y LA GUERRA EN EUSKADI LA COMUNA DE SAN SEBASTIAN  Manuel Chiapuso
  • ANALES DE LA SEGUNDA GUERRA CARLISTA EN SAN SEBASTIÁN Fermin Muñoz Etxabeguren
  • GUÍA PARA PERDERSE EN EL MONTE URGULL Juan Antonio Saéz García

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