Navarra-Nafarroa

Areso. Entre aquelarres y revolucionarios franceses.

ARESO. UN PEQUEÑO PUEBLO CON GRANDES HISTORIAS

A 50 kilómetros de Pamplona y 48 de Donostia-San Sebastián, se encuentra el pequeño pueblo navarro de Areso. Rodeado de montañas, esta bonita población ha vívido acontecimientos extraordinarios, como la visita de los investigadores de la inquisición en busca de brujas o el ataque y destrucción por parte de tropas revolucionarias francesas. Hoy día, Areso es un encantador pueblo típico de la montaña navarra, que nos invita a recorrer su fascinante historia.

HISTORIA DE ARESO

Qué ver en Areso
Interior de la ermita de la Santa Cruz

El primer documento escrito donde aparece el nombre de Areso, data de 1192, cuando la localidad estaba unida a Leitza, recibiendo los fueros por parte del rey Sancho el Sabio. Más tarde, cuando en el año 1200, Gipuzkoa pasó a formar parte del reino de Castilla, Areso se convirtió en tierra fronteriza entre dos reinos. Pronto surgirían las tensiones, dedicándose las gentes de ambos lados de la muga a saquear y robar el ganado de los pueblos del reino vecino. Tal fue la magnitud del problema, que representantes de los reinos de Castilla y Navarra se reunieron en 1298 el monte Ulizar sobre Areso sellando un pacto para castigar a los bandidos. No obstante, las tensiones no disminuyeron, llegándose a conocer la zona como la “frontera de malhechores“.

Con el paso de los siglos, el enfrentamiento entre los dos reinos siguió en aumento. Castilla ya no disimulaba que pretendía conquistar y anexionarse Navarra, atacando y saqueando Areso las tropas gipuzkoanas bajo la bandera de Castilla en 1440.

¿AQUELARRES EN ARESO?

brujas NavarraEn 1576 se produjo en Areso uno de los procesos inquisitoriales más alucinantes de Navarra, aunque sin llegar al extremo del proceso de Zugarramurdi.
Ese año, una niña de la localidad, Catalina de Aresso, delató a varios vecinos de Areso, así como de los pueblos cercanos, acusándoles de practicar la brujería y de celebrar aquelarres en una cueva del monte Ulizar, sobre Areso. La temida inquisición se presentó en el pequeño pueblo para investigar la cueva y los supuestos aquelarres. Como consecuencia de la denuncia de la pequeña, fueron detenidas doce personas de Leitza, nueve en Areso, siete en Aspirotz, seis en Gorriti, cinco en Uitzi, tres de Lekunberri y una en Etxarri Aranatz.

Varias de las personas acusadas, no pudieron soportar las duras condiciones de la Cárcel Real de Pamplona y fallecieron antes de ser juzgadas. Los inquisidores decretaron, que junto a la cueva donde supuestamente se reunían las brujas y brujos de la comarca, se construyese una ermita dedicada a la Santa Cruz para sacralizar el lugar. Algunos años después, cuando se produjo el famoso proceso de Zugarramurdi, Areso volvió a recibir la visita de la inquisición.

Aquelarres Navarra

Hoy día, aún son visibles los restos de aquella ermita en la cima del monte Ulizar, como testigo mudo de aquella oscura época de persecuciones.

La historia de Areso y Leitza, continuaron unidas hasta que en el año 1770 se separaron definitivamente, por lo que Areso creó un nuevo escudo que le representase, en el que aparece un león bajo fondo azul.

DESTRUCCIÓN DE ARESO POR LOS FRANCESES

Años después, los habitantes de Areso sufrirían uno de sus peores acontecimientos históricos, al declararse la guerra de la Convención (marzo 1793-agosto 1795).

Areso se encontraba cerca del estratégico camino que se dirigía a Pamplona desde Gipuzkoa, llegando los soldados franceses al pueblo el 10 de septiembre de 1794. Los franceses mataron a numerosos vecinos y prendieron fuego a todas las casas y la iglesia de la villa, salvándose únicamente las casas Peunea y Zubidi.

Visitar Areso
Areso se va despertando a través de la bruma matinal.

Cuando parecía que nada podía ir peor, los soldados de la Convención francesa volvieron en noviembre del mismo año, propagando el cólera entre los habitantes de Areso. Para agosto de 1795, se habían contabilizado un total de 72 fallecidos (sin contar los niños) de una población de 450 habitantes.

Un informe de la época describía así los padecimientos sufridos por los aresoarras: Mientras en Areso “apenas pueden respirar” como consecuencia del balance de “muertos, robos e incendios en sus casas y caseríos” al que “siguió una desgraciada epidemia que acabó de arruinar quasi del todo al pueblo” y la escasez de las recolecciones “por no haver favorecido los temporales” y “por falta de brazos para trabajar y cultivar las heredades que quedaron yermas con la entrada del enemigo”.

El siglo XIX no fue mucho mejor, el ejercito francés volvió a aparecer por Areso durante la guerra de Independencia. Y años más tarde, las guerras carlistas volverían a socavar la quietud de los habitantes de Areso.

Qué ver en Areso

  • Iglesia de la Asunción

La iglesia de Areso, fue reconstruida a principios del siglo XIX ya que fue incendiada por los soldados franceses durante la guerra de la Convención. Su llamativa torre, fue sufragada por el indiano Domingo Nazabal en 1908, asemejándose a la torre de una fortaleza, recuerdo tal vez de la torre defensiva que existió en Areso en la Edad Media.

Iglesia de Areso

  • Ermita de la Santa Cruz

Como hemos visto, la ermita original fue construida en el siglo XVI en el monte Ulizar, pero al ser derribada por un fuerte temporal, los vecinos la reconstruyeron entre 1851 y 1852 en un lugar más cercano al pueblo, a media ladera del monte Ulizar, en un bonito paraje denominado Arinbe.

Ermita Santa Cruz Areso

  • Cueva de Uli

Aunque su boca se encuentra cegada, todavía se puede apreciar la entrada de la cueva, que según los inquisidores: tenía un triple recinto subterráneo, donde en el último de los huecos cabían hasta 300 personas. Posteriormente, el grupo para la recuperación del patrimonio, Burdina taldea, realizó trabajos arqueológicos en la cueva, sacando a la luz 90 fragmentos de una vasija de la Edad del Hierro, lo que podría indicar, que en la cumbre de Ulizar existió un castro prerromano.

Cueva de Uli

  • El pueblo

Las grandes casas de Areso, de dos y tres pisos, se van encamarando hacia las alturas donde reina la iglesia. Por detrás de la iglesia se encuentra el cementerio, justo donde parte el camino que se dirige al monte Ulizar.

Que ver en Areso

  • Euskera

Sin lugar a dudas, el mayor tesoro que se conserva en estas montañas es nuestro milenario idioma. Un idioma al que los lingüistas y estudiosos llevan años intentar buscar su origen y que en Areso habla el 95 por ciento de la población. Además, el euskera de Areso, ha mantenido pequeñas particularidades que lo convierten en un mimado tesoro local.

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