Donostia-San Sebastián

CONVENTO DE SAN TELMO DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN

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EL CONVENTO DE SAN TELMO DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN PROTAGONISTA Y NARRADOR DE NUESTRA HISTORIA 

El convento de San Telmo, se cobija en las faldas del monte Urgull, bastión natural que ha dominado la ciudad desde hace siglos.

Convento de San Telmo de San Sebastián

Ante nosotros, se halla uno de los monumentos más antiguos de la ciudad, encargado a su vez del cuidado de múltiples tesoros de nuestra cultura e historia, ya que alberga en su interior el museo de San Telmo de Donostia-San Sebastián.

HISTORIA DEL CONVENTO DE SAN TELMO

El origen del edificio se remonta a mediados del siglo XVI, cuando una de las personalidades más importantes de la ciudad, Alonso de Idiáquez y Yurreamendi, secretario del Emperador Carlos V, promovió la construcción de un convento de frailes dominicos en nuestra ciudad.

Convento de frailes dominicos San Sebastián.

Las obras dieron comienzo en 1544, siendo finalizadas 18 años después.

Pero hasta llegar al templo actual, los frailes dominicos tuvieron que pasar por no pocas dificultades.

Los clérigos donostiarras se oponían a su establecimiento en la ciudad, pero los dominicos encontraron un sólido pilar en la persona de Martín Sánchez de Arayz, contador de Carlos V.

Este ilustre vecino de San Sebastián, consiguió que la reina Doña Juana (la injustamente conocida como Juana la Loca) concediera una cédula real para la construcción del convento.

Sin embargo, los frailes vivían en unas pésimas condiciones, por lo que Idiáquez les concedió el dinero para la construcción de un gran templo a cambio de poder ser enterrado en la capilla mayor.

Tumba de Idiáquez

SAN TELMO, VÍCTIMA DE LAS GUERRAS

El Convento de San Telmo, fue partícipe de la turbulenta historia de la ciudad.

El 31 de agosto de 1813, durante la Guerra de la Independencia, San Sebastián vivió una de las jornadas más negras de su historia, y aunque el templo se salvó, sus tumbas y altares fueron saqueados y destrozados.

Y aunque los religiosos volvieron a su convento, los padres dominicos se enfrentaron a graves problemas económicos, por lo que tuvieron que alquilar una parte del edificio al ejército.

Durante la primera guerra carlista, el convento siguió funcionando como Cuartel de Artillería, además de como hospital, mientras que la iglesia sirvió para almacenar el armamento y el claustro fue usado como cuadra.

Claustro museo San Telmo

Durante esta guerra, la comunidad dominica sufrió uno de sus episodios más amargos cuando unos soldados liberales, despeñaron desde el monte Urgull a varios frailes y un presbítero de San Telmo.

Finalmente, la comunidad religiosa que habitó en el convento de San Telmo durante años, tuvo que abandonarlo en 1836 por la desamortización de Mendizábal.

Museo de San Telmo de Donostia.

Tras pasar por tantos infortunios, el edificio fue finalmente declarado Monumento Nacional en 1913, siendo adquirido por el ayuntamiento en 1928 y albergando actualmente el Museo San Telmo.

ARQUITECTURA DEL CONVENTO DE SAN TELMO

El arquitecto encargado para su construcción fue Fray Martín de Santiago, colaborador del maestro Gil de Hontañón, autor nada menos que de la catedral Nueva de Salamanca y la catedral de Sevilla.

Iglesia de San Telmo Donostia-San Sebastián

El coste de la obra, ascendió a 15.500 ducados.

La planta de la iglesia, es de cruz latina, siendo soportado su techo de bóvedas de crucería por arcos ojivales

Sus muros son de mampostería mientras que las columnas y arcos fueron construidos con sólida piedra sillar.

La fachada que da a la plaza Zuloaga fue reformada en los años 30 para imitar la de un palacio renacentista, mientras que el aspecto actual del museo se lo debemos a la reforma integral culminada en 2011.

Qué ver en la parte vieja de San Sebastián

Su portada principal está formada por un arco de medio punto franqueado por dos columnas de orden corintio que soportan la cornisa que exhibe a San Telmo con hábito dominico.

ESTATUAS YACENTES DON ALONSO DE IDIÁQUEZ Y DOÑA GRACIA

En la iglesia de San Telmo se pueden admirar estos magníficos sepulcros renacentistas de mármol blanco.

Sepulcro Alonso de Idiáquez

En ellos, se plasmó a Don Alonso con el uniforme de la Orden de Santiago, con sus manos cruzadas sobre una espada y la cabeza apoyada en almohadones.

Doña Gracia, esposa de Don Alonso, viste túnica y toca y sostiene un rosario entre sus manos.

LOS MURALES DE SERT

Como hemos visto antes, el retablo mayor y todas las riquezas del convento fueron destruidas durante aquel fatídico 31 de agosto.

Cuando el ayuntamiento adquirió el convento, Ignacio Zuloaga aconsejó al consistorio que encargase al pintor José Maria Sert que decorase las desnudas paredes del templo.

Murales Sert museo San Telmo.

Sert pintó diez escenas en las que se representan grandes acontecimientos del pueblo vasco, como el viaje de Juan Sebastián Elkano o el árbol de Gernika.

En el lugar que se encontraba el altar mayor, se encuentra en un lugar privilegiado la imagen de San Sebastián asaetado, mientras que más abajo podemos adivinar la figura de San Telmo.

EL CLAUSTRO

Uno de los tesoros del convento de San Telmo es su claustro, declarado Monumento Nacional en 1913.

Al contrario de lo que suele ser habitual, el claustro no se construyó en el lateral de la iglesia, si no que debido a las limitaciones de espacio se erigió a los pies de esta.

Cada uno de los lados del piso inferior del claustro está formado por seis ventanales. Mientras que el piso superior cuenta con doce por cada lado.

Claustro convento de San Telmo San Sebastián

¿Sabías que en el centro del claustro existía un brocal de un pozo que hoy día se puede contemplar en el parque de Aiete?

Templete Parque de Aiete

Hoy día, el hermoso claustro renacentista exhibe los tesoros del museo de San Telmo.

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