Navarra-Nafarroa

MÉLIDA. UN AVE FÉNIX EN LA RIBERA.

Espero que disfrutes tanto leyéndolo como yo escribiéndolo 😃
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MÉLIDA. UN AVE FÉNIX EN LA RIBERA

Mélida, es un pequeño pueblo aferrado a una de las terraza pluviales del río Aragón, cuyo transcurrir lleva observando desde hace siglos.

Mélida turismo

La riqueza natural de los terrenos que le circundan, ha propiciado el asentamiento de comunidades humanas desde hace milenios.

Mélida, tuvo uno de los muchos castillos que defendían el viejo reino navarro, además de contar con murallas, privilegio reservado a unas pocas villas.

Esta situación defensiva, la hizo objetivo en los conflictos que sacudieron Navarra durante los siglos XIV y XV.

Y aunque conquistada y arrasada varías veces, Mélida resurgió cual Ave Fénix.

Hoy día, Mélida es un pueblo deseoso de mostrar a los visitantes su rico patrimonio tanto histórico como natural.

Casa Consistorial de Mélida.

¿Me acompañas en la visita?

🤗 Gracias a Iñaki, Sandra y Markel por descubrirnos este encantador rincón.

RESUMEN DE LA HISTORIA DE MÉLIDA

Aunque los primeros yacimientos datan de entre hace 4.000 y 4.500 años, con el descubrimiento de raspadores, flechas y otros útiles de silex, el yacimiento más importante encontrado en Mélida data de la Primera Edad del Hierro.

A 250 m al este de la localidad, en la zona conocida como la Huesera, se encuentraron los restos de un poblado que ocupaba una superficie aproximada de 0.3 hectáreas.

En este poblado, se han encontrado los restos de cerámicas, molinos de mano, un lingote de bronce, y otros materiales que lo convierten en un yacimientos excepcional para conocer el modo de vida de sus habitantes.

El poblamiento en la Huesera, se alargó hasta la Segunda Edad del Hierro, por lo que seguramente sus habitantes entraron en contacto con los invasores romanos.

No sabemos si este primer contacto fue pacífico, pero es seguro que a los romanos no les gustaba tener pueblos amurallados a sus espaldas por lo que posiblemente obligaron a los habitantes de este poblado a asentarse en la ciudad romana que crearon en las inmediaciones: Cara.

Los restos de época romana más importantes de la zona se hayan en la vecina Santacara, en terrenos de Mélida se han encontrado restos de dos «villae» en los parajes de el Carrizo y el Coscojal.

Como en otros muchos lugares, a la ocupación romana le siguen varios siglos de oscuridad, debido a las invasiones bárbaras que llegaron por el norte, y la posterior conquista musulmana que llegó por el sur.

Durante el reinado de Sancho Ramírez, la zona fue incorporada al reino de Navarra, aunque seguramente Mélida fuese fundada durante el reinado de Sancho VII el Fuerte, estando la villa bajo jurisdicción real desde sus orígenes.

En 1266, los vecinos de Mélida recibieron el fuero por parte del rey Teobaldo II (fueros que fueron confirmados más tarde por Luis I de Navarra) aunque hasta 1307 los monarcas navarros mantendrían el control sobre la villa.

Ese año, el rey Luís I de Navarra y X de Francia, intercambio con Oger de Mauleón varias propiedades, entre las que se encontraba Mélida, a cambio del castillo de Mauleon y otras villas del vizcondado de Soule.

Es por ello que Mélida pasó de estar bajo dominio real a estar bajo dominio señorial, aunque posteriormente pasaría a depender del poder eclesiástico.

Historia de Mélida.

Desde el siglo XIV, Mélida formó parte del señorío del monasterio de La Oliva, siendo el abad el responsable de recaudar las pechas y nombrar alcalde de la villa y alcaide del castillo.

Aunque Mélida paso de pertenecer a Navarra a ser incorporada a Castilla en el siglo XVI, no pudo liberarse del yugo monacal hasta el siglo XIX.

GUERRAS, HAMBRE Y EPIDEMIAS

Los siglos XIV y XV fueron especialmente convulsos en Navarra: hambrunas, epidemias y guerras se sucedían en el Reino.

La Peste Negra llegó en 1347, provocando una gran mortandad debida también a la hambruna provocada por las malas cosechas de años anteriores.

En 1378 las tropas castellanas atacaban Navarra, y aunque Carlos II el Malo contó con el apoyo de tropas inglesas y gasconas, no pudo contener el empuje castellano.

El adelantado de Castilla, Pedro Manrique, que había luchado en el bando de Enrique II de Trastamara en la guerra de los Dos Pedros, ocupó el castillo de Tiebas, que fue incendiado, además de conquistar y despoblar Mélida y destruir su castillo.

Mirador de Mélida
Mirador «El Castillo», situado en el solar donde se encontraba la fortaleza.

Sin embargo, Mélida volvió a renacer cuál ave Fénix, y volvió a ser repoblada por antiguos vecinos.

No obstante, el siglo XV se vería envuelto en una cruenta guerra civil, entre dos bandos irreconciliables: los nobles agramonteses que apoyaban al rey Juan II de Aragón y los beamonteses que defendían las aspiraciones del Príncipe de Viana.

Mélida y su castillo, defendieron la causa beamontesa, sucumbiendo ante el ataque del ejército agramontés comandado por mosén Martín de Peralta de 1455.

Aunque por suerte, Mélida no sufrió el mismo destino que la vecina Rada, que sufrió tal destrucción que quedo despoblada para siempre.

Durante la guerra de conquista de Navarra, el bando beamontés (del que formaba parte Mélida) se alió con los castellanos, por lo que el castillo abrió sus puertas a la guarnición castellana, que permanecería en el hasta el final de la guerra.

Murallas de Mélida.
Restos de la muralla que protegía la villa medieval.

No obstante, el apoyo de Mélida a los castellanos no sirvió para mantener su castillo en pie, ya que el cardenal Cisneros ordenó en 1516 derribar las siguientes fortalezas: «Sancho Abarca, Leguín, Mélida, Cáseda, Castillonuevo, Cábrega, Xavier, San Martín, Oro, Murillo, Belmechete en Estella, Ozcorroz, Axieta, Arguedas, Peña, Unzué, Eslava, Petilla, Azamez (?), Santacara y las torres de la villa de Aguilar».

🐺 ¿Sabías que hasta finales del siglo XIX los ganaderos de Mélida tuvieron que hacer frente al ataque de los lobos que poblaban las Bardenas?

Incluso el alcalde de la villa se veía obligado a organizar batidas para dar caza a las «fieras» que eran avistadas por los alrededores. 🦊

Durante los siguientes siglos, Mélida también sufrió los estragos de las guerras, sobre todo durante el siglo XIX con la guerra de Independencia y las carlistadas.

QUÉ VER EN MÉLIDA 

IGLESIA DE SANTA MARÍA

La iglesia parroquial de Mélida, hunde sus raices en el medievo, construyéndose en el mismo momento en que nació el pueblo y seguramente a la vez que el castillo.

Iglesia de Santa María de Mélida.

Durante el siglo XVI, el templo fue ampliado en estilo renacentista, elevándose los muros que debían soportar las nuevas bóvedas y reforzándolos con recios contrafuertes.

También se construyó el crucero y se consagraron nuevos altares.

Pero a pesar de las transformaciones, aún son visibles los restos de la iglesia primitiva, como el arco apuntado por el que se accede al templo o los vestigios de otro arco con dientes de sierra.

Historia iglesia de Mélida

En el siglo XVII se construyó la actual torre, en sustitución de la torre medieval.

En su interior, destaca el retablo mayor del siglo XVI, donde destaca el Cristo Crucificado del siglo XV sobre el resto de imágenes.

Retablo Mayor iglesia de Mélida

En en lado del Evangelio (de frente al altar, a nuestra izquierda) los retablos de la Inmaculada y la Virgen del Rosario.

Santa María de Mélida
Santa María de Mélida, talla gótica de alrededor de 1300.

Mientras que en lado de la Epístola (de frente al altar, a nuestra derecha) los retablos del Santo Cristo y de las Ánimas.

LA ERMITA DE LA SANTA CRUZ

En las afueras del pueblo, y adosada al cementerio, se encuentra esta antigua ermita del siglo XIII.

Se trata de un templo protogótico de nave única dividida en cinco tramos.

Ermita de la Santa Cruz de Mélida

En su fachada podremos ver la puerta con arco apuntado, rodeado por una arquivolta. Y sobre esta cinco matacanes y una ventana con arco de medio punto.

EL CASTILLO DE MÉLIDA

Del castillo que defendía Mélida, apenas queda nada más que el nombre que ha permanecido en la topografía local, aunque lo más probable es que estuvise donde actualmente se encuentra el parque del Castillo.

Desde esta estratégica ubicación, sobre un barranco, tendría contacto visual con el castillo de Santa Cara y otros de la zona.

Castillo de Santa Cara
El castillo de Santacara desde el mirador del castillo de Mélida.

De las murallas sin embargo, aún se conservan algunos tramos como en el que podemos ver adosado a la iglesia, cuya torre medieval formaría parte del entramado defensivo y en algunas paredes de viviendas de la localidad.

Muralla de Mélida

GRANERO DE LOS DIEZMOS

Aunque a día de hoy solo sobrevive el arco de entrada y algunos muros, este fue uno de los edificios más importantes de Mélida, símbolo del poder del monasterio de La Oliva.

Granero de los Diezmos Mélida

Y es que como hemos visto antes, durante varios siglos Mélida fue villa abacial, teniendo que tributar primicias y diezmos para el mantenimiento de los religiosos y el monasterio.

El edificio se construyó en el siglo XVI, y era propiedad del obispo de Barbastro, quien tenía la obligación de mantenerlo.

RUTAS POR MÉLIDA

La privilegiada situación de Mélida y su cercanía a las Bardenas Reales hace que podamos disfrutar de varios «Enclaves Naturales» y realizar diferentes rutas de senderismo desde el pueblo.

Senderismo Mélida

Más información sobre las rutas y paseos de Mélida:👇

https://melida.es/turismo/que-ver/

UBICACIÓN DE MÉLIDA 

Bibliografía:

Navarra castillos y palacios. Juan José Martinena.

Los fueros menores y el señorío Realengo en Navarra (siglos XI-XIV). Luis Javier Fortun Pérez de Ciriza

PERSECUCIÓN Y EXTERMINIO DE LOS LOBOS EN LAS BARDENAS REALES Y SU COMARCA. Juan Manuel Garde Garde

Diezmos y primicias de la iglesia de Mélida. Una aproximación a la producción agraria de la villa (1693-1840). Juan Manuel Garde Garde

El castillo y las murallas de la villa de Mélida (Navarra) en 1512. Juan Manuel Garde Garde

LA EDAD DEL HIERRO. LOS VASCONES Y SUS VECINOS. EL ÚLTIMO MILENIO ANTERIOR A NUESTRA ERA. Xabier Peñalver

OCHO SIGLOS DE ROMANIZACIÓN. DEL NERVIÓN A LOS PIRINEOS. Alberto Pérez de Laborda.

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