Gipuzkoa

Qué ver en Altzo. La cuna del legendario gigante vasco.

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QUÉ VER EN ALTZO

LA CUNA DEL LEGENDARIO GIGANTE VASCO 

Altzo Gipuzkoa

Euskal Herria, es un territorio mágico, donde a lo largo de los siglos los habitantes de sus pueblos han convivido con seres mitológicos, y donde se creía en las leyendas que pasaban de generación a generación. Y es que en euskera, tenemos un dicho que dice lo siguiente: izena duenak izana du, es decir, todo lo que tiene nombre existe.
Pero en la comarca de Tolosaldea, a sólo 30 kilómetros de Donostia-San Sebastián, existe un pueblo donde el mito cobró vida. En un país donde los gigantes habitaban sus bosques y cuevas, ya fuesen en forma de basajaun (literalmente el señor de los bosques) o tartalo ( la versión vasca de polifemo), las gentes de comienzo del siglo XIX vieron con asombro como en un baserri (caserío) nacía un gigante de carne y hueso, que llegó a ser uno de los hombres más altos de su época.

Altzo turismo
Seguramente muchos ya se habrán dado cuenta de que me estoy refiriendo al pueblo de Altzo y a su gigante, Miguel Joaquín Eleizegi, conocido como al gigante de Altzo, y que nació en el caserío Ipintza de Altzo Azpi.

Pero Altzo, no es solo es un lugar extraordinario por ser la cuna del gigante, si no que además tiene la particularidad de que no es un único pueblo, si no que está divido en dos: Altzo Azpi (Altzo de abajo) y Altzo Muño (Altzo de Arriba, aunque Muino en Euskera significa colina, cerro o elevación).

Pero además, Altzo ocupa un lugar importantísimo en la historia de nuestra provincia, ya que aquí se escribió por primera vez el nombre Gipuzkoa.

Si a todo lo anterior, le añadimos que Altzo se encuentra en un entorno natural fantástico, teñido con los verdes que le otorgan esa belleza excepcional a nuestra tierra, ¿para qué esperar a acercarnos hasta aquí a conocer todos sus rincones y secretos?.

HISTORIA DE ALTZO

Prehistoria en Altzo.

En el monte Otsabio, en cuya ladera se encuentra asentado Altzo Muño, se pueden encontrar varios monumentos megalíticos, como son el dolmen de Otsabio y el túmulo de Pagoaundi, señal de que los pastores del neolítico ya transitaban los alrededores del actual Altzo.

Altzo en la Edad Antigua.
Altzo, enclavado entre los valles del Oria y del Araxes, se encontraba en territorio de la tribu de los várdulos, y aunque no se han encontrado evidencias de presencia romana, no se puede descartar que éstos pasasen cerca de aquí para llegar a las explotaciones mineras de cobre de Aralar, ya que várdulos y romanos mantenían buenas relaciones.

• Altzo en la Edad Media.

La primera aparición de Altzo en la historia escrita, data de 1025, cuando el monasterio de Olazábal, perteneciente al poderoso linaje de los Olazabal, fue donado por estos al monasterio de San Juan de la Peña. En este mismo documento, aparece también por primera vez el nombre Gipuzkoa, ya que el monasterio fue donado por el senior Garsia Acenariz de Ipuscua.
Durante el siglo XIV, Altzo, como otros pueblos de los alrededores, se unieron a Tolosa buscando su protección ante los excesos de los Parientes Mayores, los señores feudales y de la guerra vascos.

Altzo en la Edad Moderna.

Altzo tuvo que esperar hasta el 1615 para conseguir el título de villa y recobrar su independencia frente a Tolosa.
Pueblo de pastores y agricultores, la dureza de aquellos tiempos se refleja en una escritura de 1601, donde varios representantes de los concejos de Tolosa, entre ellos Joanes de Çubelçu de Ayzpea, vecino de Altzo, se reunieron para tratar el problema de los ataques de lobos en sus territorios, acordando pagar por cada lobo cazado doce ducados.

Edad Contemporánea en Altzo.

Durante el siglo XIX, Altzo conoció de primera mano las guerras que asolaron la península al comienzo de la Edad Contemporánea. Así, durante la guerra de la Independencia, cuando las tropas napoleónicas estaban en recesión frente al embate de las tropas españolas y el ejército del duque de Wellington, los franceses que se encontraban acantonados en Tolosa se vieron rodeadas por la coalición anglo-portugués-española.
Y precisamente, Altzo fue uno de los puntos donde se sucedieron los combates antes de la caída de Tolosa y la huida de los franceses hacía sus últimas plazas antes de pasar la frontera.
Durante las guerras carlistas, Altzo, al igual que el resto de zonas rurales del País Vasco y Navarra, apoyaron al bando rebelde. Además, al estar cerca de Tolosa, importante plaza ansiada por liberales y carlistas, vivió de cerca la evolución de la contienda.

LA INCREÍBLE HISTORIA DEL GIGANTE DE ALTZO

Miguel Joaquín Eleizegi Ateaga, nació el 6 de julio de 1818 en el caserío Ipintza Haundi de Altzo Azpi. Su vida transcurría con toda normalidad hasta que en 1830 comenzó a crecer de manera desmesurada, causando asombro y temor a los de su alrededor.
La culpable de su repentino crecimiento fue la acromegália que desarrolló con doce años. Así, siguió creciendo hasta la fecha de su muerte llegando a medir 2.42 metros de altura y envergadura y a pesar 212 kilogramos.

Gigante de Altzo
La vida del gigante de Altzo fue apasionante, e incluso se rodó una película sobre su vida, Handia, entrenándose en 2017 y cosechando numerosos premios.
Un empresario le contrató para exhibirlo por media Europa, y llegó a ser presentado a varios reyes y reinas europeos.
Sin embargo, Miguel Joaquín nunca llegó a ser feliz con este tipo de vida, y acabó volviendo a su pueblo natal, donde moriría el 20 de noviembre de 1861 de tuberculosis.

QUÉ VER EN ALTZO

Altzo Azpi

Junto a la carretera que va de Alegi a Amezketa, y muy cerca de la N-1, se encuentra el pequeño núcleo de Altzo Azpi. Aquí se encontraba el antiguo monasterio de Olazábal, y en uno de sus caseríos nació su famoso gigante.

Qué ver en Altzo Azpi

• Iglesia Parroquial de San Salvador

Parece ser, que sobre su solar estuvo construido en otro tiempo el monasterio de San Salvador de Olazábal.

Iglesia Altzo Azpi
Este templo de nave única y bóvedas góticas, aún conserva algún vestigio románico entre sus muros. En su atrio, aún se conservan las marcas que el párroco de Altzo iba grabando en la pared de la iglesia a la par que el gigante iba ganando en altura y embergadura, y es que en esta parroquia, Miguel Joaquín de Eleicegi, que así era como se llamaba en gigante, fue bautizado el 11 de julio de 1818.

Placa gigante Altzo

 

Caserío Ipintza Haundi

En este caserío o baserri, nació Miguel Joaquín (que pasaría a la posteridad como el gigante de Altzo) un 10 de julio de 1818. Junto al caserío se encuentra una escultura del gigante creada en 1968.

Caserío Ipintza Altzo

 

Molino “Errotatxiki”.

Muy cerca de la iglesia de San Salvador, se encuentra este antiguo molino increíblemente bien conservado. El molino dejó de funcionar en 1967, pero el ayuntamiento de Altzo lo recuperó en 2005.

Molino Altzo
Antiguamente, los molinos de Altzo estaban en poder de los señores feudales del lugar, los Olazábal, lo que creo numerosos litigios entre los habitantes del pueblo y esta poderosa familia, con el fin de poder construir un molino para abastecerse sin tener que pagar un precio excesivo.

Altzo Muño

En la zona alta de Altzo, protegida por el monte Otsabio, se encuentra Altzo Muño. Aquí encontraremos los edificios más importantes de Altzo, como el ayuntamiento, la plaza del pueblo o el centro de interpretación del Gigante de Altzo.

Qué ver en Altzo Muño

• Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Construida en los siglos XVI y XVI, la iglesia cuenta con una interesante puerta de estilo gótico flamígero. Su torre fue construida en el siglo XVIII.

Iglesia Nuestra Señora de la Asunción de Altzo

 

Ermita de Santa Barbara.

La ermita data del siglo XVII y según recogió Luís Pedro Peña Santiago, la creencia popular sitúa a esta ermita como la primera iglesia que tuvo Altzo. Según la tradición, las madres acudían con sus hijos cuando tenían dificultad en el habla o en el andar.

Ermita Santa Bárbara Altzo

Centro de interpretación del gigante de Altzo.  

En la plaza de Altzo Muño, se encuentra el centro de interpretación del gigante de Altzo. Aquí se exponen reproducciones de diversos objetos del gigante (los originales se encuentran el el Museo San Telmo). Al centro de interpretación se accede por unas escaleras, que en la mitad de su envergadura son del doble de tamaño, ideales para que los gigantones suban por ellas.

Centro de interpretación del gigante de Altzo

• Estatua del gigante de Altzo

Entre el frontón y la ermita de Santa Bárbara, se encuentra la estatua a tamaño real del gigante de Altzo.
La escultura es obra del escultor Tomas Ugartemendia, y está realizada con piedra de la cantera de Altzo.

Gigante de Altzo

SENDEROS Y RUTAS DE ALTZO

El ayuntamiento de Altzo, ha acondicionado varias rutas (una larga y otra corta), para descubrir los puntos relacionados con la vida de Miguel Joaquín, contando además con paneles explicativos.

Ruta gigante de Altzo

¡Sin duda la mejor forma de descubrir Altzo!. Consulta la ruta aquí.

El haya de Imaz.

En 1836, el bertsolari Manuel Antonio Imaz, plantó un haya en sus terrenos, para conmemorar el año en que contrajo matrimonio. Hoy día, el haya mide casi 23 metros de altura y tiene un perímetro de 1.3 metros.

Hoy día, podemos conocer este ejemplar único gracias a la siguiente ruta que ha preparado el ayuntamiento de Altzo.

Altzo turismo
Precioso mirador desde Altzo Muño.

Otsabio. 

Altzo OtsabioLos más montañeros, tendrán la oportunidad de subir hasta esta bonita cumbre, tapizada de hayas y robles, aunque sus piedras calizas la hace un poco incómoda. Desde Altzo Muño podremos llegar en poco más de una hora. Aquí tenéis la ruta con la oportunidad de alargarla hasta Laparmendi.

 

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