Contenidos del post
EL PASADIZO DE SAN GINÉS, LA CALLEJUELA DE MADRID DONDE EL TIEMPO PARECE HABERSE DETENIDO
El pasadizo de San Ginés es un pintoresco callejón histórico de Madrid, famoso por albergar la centenaria Chocolatería San Ginés y la librería San Ginés, una de las más antiguas de España.
Este histórico pasaje comienza en la calle Arenal, desembocando en la plazuela de San Ginés.
En sus apenas sesenta metros de recorrido, el pasadizo condensa la historia de la ciudad, albergando algunos de sus comercios más antiguos.
UN RINCÓN LLENO DE HISTORIA
La vibrante ciudad de Madrid, es un libro abierto escrito con las historias de millones de personas, donde cada rincón narra relatos de épocas pasadas.
En esta vasta urdimbre de calles y plazas, el Pasadizo de San Ginés se erige como un refugio en medio del bullicio urbano.
Este pasadizo, escondido tras la histórica iglesia de San Ginés de Arles y a escasos pasos de la Plaza Mayor, invita a los visitantes a conocer algunas de las postales más típicas de Madrid.
El Pasadizo de San Ginés tiene orígenes que se remontan al siglo XVII, cuando se
reconstruyó la parroquia contigua a la cual debe su nombre.
A medida que uno se adentra en el pasadizo, se siente cómo el tiempo parece ralentizarse.
Curiosos consultan las mesas donde se exponen decenas de libros antiguos, mientras que vecinos y visitantes hacen cola en la puerta de la centenaria chocolatería.
Los muros, desgastados por el paso de los años, cuentan historias de miradas furtivas y encuentros secretos. De duelos a muerte y conspiraciones.
Sus muros aún guardan el eco de tiempos pasados, y si prestamos atención, conseguiremos oír los gritos contra los soldados franceses durante el Levantamiento del 2 de Mayo o los impactos en los muros del templo contiguo durante la guerra civil.
QUÉ VER EN EL PASADIZO DE SAN GINÉS
En el pasadizo de San Ginés encontraremos algunos de los comercios más antiguos y típicos de Madrid.
CHOCOLATERÍA SAN GINÉS
La Chocolatería San Ginés es sin duda la chocolatería más famosa de Madrid, y posiblemente la más antigua, ya que se encuentra abierta desde 1894.
Es también un rincón que guarda la historia de Madrid, ya que desde sus inicios fue frecuentada por amantes del teatro que al acabar las funciones acudían a tomar el tradicional chocolate con churros.
Además, era frecuente ver a artistas y literatos charlar animosamente al calor de un buen chocolate o café.
Y como parte de la historia de la ciudad, la chocolatería aparece nombrada en obras literarias del calibre de Luces de Bohemia, de Valle Inclán.
Es por ello que este establecido ha sido nombrado Centro Histórico Turístico.
Hoy en día, es normal ver el pasadizo frecuentado por visitantes que ansían entrar a la chocolatería o sentarse en su terraza para degustar uno de los chocolates más famosos de la capital.
LIBRERÍA SAN GINÉS
Al comienzo del pasadizo, podremos observar una de las postales más típicas de la Calle Arenal, la antiquísima librería San Ginés.
Las primeras noticias es esta librería o «puesto de libros» datan de comienzos del siglo XIX, aunque es posible que ya existiese incluso antes.
Hoy día, además de sus tradicionales anaqueles repletos de libros antiguos y la caseta del librero, la librería se ha reinventado como puesto de souvenirs.
Cosas del progreso. Y es que en esta era digital, es casi un milagro sobrevivir vendiendo solamente libros antiguos.
No dejéis de pasar por este curioso rincón para curiosear entre sus libros antiguos y de segunda mano, tal vez encontréis alguna joya literaria oculta.
TEATRO ESLAVA
Otro de los lugares históricos que se encuentran en este pasadizo es la actual discoteca Eslava.
Su origen se remonta a 1871, cuando se abrió el Salón Eslava, un gran teatro de dos plantas que acogió numerosas obras teatrales y conciertos.
Hoy día, sigue siendo una de las salas de fiestas más populares de Madrid.
CONCLUSIÓN
Visitar Madrid y no explorar este pasadizo sería como leer solo algunas páginas de un libro cautivador.
Así que, el próxima vez que te encuentres en la capital, tomate un momento para perderte en sus calles, abrazar su historia, dejarte envolver por su encanto y, tal vez, descubrir un pedazo historia en los murmullos del Pasadizo de San Ginés.
Aquí, entre el eco de risas pasadas, olor a chocolate y libros antiguos, encontrarás un rincón donde la vida y el amor continuarán escribiendo sus historias eternas.



