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La batalla de Qadesh, el gran choque entre Ramsés II y el Imperio Hitita

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LA BATALLA DE QADESH

EL GRAN CHOQUE ENTRE RAMSÉS II Y EL IMPERIO HITITA

ANTECEDENTES

Al morir el rey hitita Mursili II (1321-1295 a. C.), su hijo y sucesor Muwatilli II heredó un reino estable y con la mayoría de los reinos súbditos pacificados y sometidos al poder hitita. Además, los disputados virreinatos de Alepo y Carkemish seguían bajo control hitita.
Por otro lado, durante el reinado de Tutankamón, los egipcios no habían mostrado ningún interés en expandir sus territorios a costa de los reinos sirios, aunque mantenían bajo poder algún territorio en Palestina. Tras la muerte de Ay, que había tomado las riendas de Egipto al morir Tutankamón, le sucedió Horemheb, por lo que los hititas temieron que iniciase un proceso expansionista del reino faraónico a costa de pequeños reinos sirios.

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Horemheb, sin embargo, tuvo que centrarse en implantar reformas administrativas con el fin de acabar con la corrupción del funcionariado y dejar el terreno allanado a los gobernantes de la XIX dinastía.
Durante su reinado, Horemheb había estado preparando a Pramesse, un joven perteneciente a una familia noble, como su sucesor. Y a la muerte de Horemheb en el 1295 a.C., este joven accedió al trono egipcio como Ramses I, comenzado el reinado de la dinastía XIX, una de las más poderosas del Antiguo Egipto.
Ramses I apenas reinó durante un año, ya que murió de forma inesperada, pero tuvo la precaución de nombrar a su hijo Seti I corregente antes de su fallecimiento.

LA PRIMERA CAMPAÑA SIRIA

Seti I (1294 -1279 a. C) inició su reinado intentando emular a uno de los faraones más poderosos, Tutmosis III, y para ello, no dudó en iniciar una agresiva campaña de conquista de nuevos territorios. En su primer año de reinado, emprendió una campaña de sometimiento de varios pueblos beduinos en Canaán. Más tarde, logró sojuzgar a varios pueblos afincados en Palestina, aunque esto solo era un aperitivo de otro plan aún más ambicioso, la reconquista de los reinos de Amurru y Kadesh, en aquel momento vasallos de los hititas.
El sometimiento de estos reinos fue una importante victoria para el faraón, tanto que mandó grabar sus éxitos en el templo de karnak. Por otro lado, también fue considerado por los hititas como una declaración de guerra, por lo que el conflicto entre las dos grandes potencias era inevitable.

Hitt Egypt Perseus.png
En verde, el Imperio Egipcio durante el reinado de Ramsés II. En rojo, el Imperio Hitita. CC BY-SA 3.0, Link

Sin embargo, el choque entre Egipto y Hatti no fue inmediato. Muwatili, tuvo que sofocar varios insurrecciones en Anatolia, mientras que Seti I hacia lo propio contra los libios. Un año después, se produciría la batalla entre los ejércitos de las dos potencias en la región de kadesh, y si hacemos caso a lo grabado en el monumento la guerra de Seti en Karnak, los egipcios fueron claros vencedores, llevándose el faraón Seti a un gran número de prisioneros consigo.

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El territorio sirio quedó dividido entre su zona sur bajo control egipcio, y la norte en manos hititas. Sin embargo, el gran choque, que pasó a la posterioridad como la batalla de Qadesh estaba por llegar.

RAMSÉS II ENTRA EN ESCENA

El gran faraón Seti I murió en el 1279 a.C. pero su hijo, Ramsés II, estaba dispuesto a superar los logros militares de su padre, organizando para ello una campaña militar que comenzó en el año 1275 a.C. y que serviría para preparar a su ejército hacía su objetivo final, expulsar a los hititas de Siria.

Coloso Ramsés II
Los colosos de Ramsés II en Abu Simbel.

LA BATALLA DE QADESH

La gran batalla entre Egipto y Hatti, se produjo finalmente en el 1.274 a. C. en la difusa frontera entre ambos reinos, cerca de la ciudad de Kadesh, en la margen izquierda del río Orontes.
Conocemos la versión egipcia de la batalla, gracias a las inscripciones en los templos egipcios, aunque no ha quedado ningún registro por parte hitita, por lo que debemos tomar con recelo la versión egipcia y dar por hecho de que está exagerada.

Según esta versión, el rey hitita Muwatilli, reunió un gran ejército en Siria compuesto por tropas hititas y de estados vasallos y mercenarios. Según siempre el relato egipcio, el número total de efectivos hititas rondaba las 47.500 personas.
Por su lado, Ramsés II reunió un ejército formado por cuatro divisiones de otras cuatro importantes ciudades (Tebas, Menfis, Heliópolis y Tanis), partiendo de Egipto el mes de mayo de 1274 a.C.

Ramses II
En el pilón del templo de Luxor, se representa a Ramsés II destruyendo al enemigo hitita desde su carro de guerra.

Ramsés II avanzaba confiado al mando de su división cuando al cruzar el Orontes, dos beduinos se acercaron a el y asegurándole que habían desertado del ejercito hitita, le prometieron que el ejército del rey Muwatalli se encontraba aún muy lejos, en Alepo. Sin embargo todo esto fue una maquinación de los hititas para tender una trampa al faraón Ramsés.
Por suerte para los egipcios, la trama fue destapada cuando capturaron a dos exploradores hititas que reconocieron que su ejército se hallaba al otro lado del río ocultos detrás de la ciudad de Kadesh.

Abu Simbek batalla Qadesh
La batalla de Qadesh, quedó reflejada en cinco templos egipcios, entre ellos el de Abu Simbel.

La situación era bastante complicada para las tropas de Ramsés II, ya que dos de las divisiones egipcias se encontraban aún a kilómetros. Y fue en tal situación precaria, cuando Ramsés fue sorprendido en su campamento por el ataque sorpresa de las tropas hititas y sus aliados.
Según la crónica, el faraón se vio totalmente rodeado por las tropas enemigas, pero en aquel momento recibió la ayuda del dios Amón, destruyendo el ejército hitita. El relato termina con el rey Muwatalli reconociendo su derrota y pidiendo clemencia para sus súbditos.

No hay duda de que el relato es exagerado. Parece ser, que Ramsés II contó con el refuerzo de última hora de tropas de Amurru, lo que lo salvó de ser aniquilado por el ejército hitita. Pero prefirió obviar esta ayuda en las crónicas para adornar su relato.

Prisioneros Antiguo Egipto
En el templo de Abu Simbel, se representa las campañas militares de Ramsés II, y los prisioneros que hizo en ellas (entre ellos se representan prisioneros hititas de la batalla de Qadesh).

Hoy día, los investigadores creen que no hubo un ganador claro de la batalla, aunque los dos contendientes se apuntaron la victoria. Los egipcios no consiguieron conquistar el resto de territorios sirio, y se tuvieron que retirar a Egipto. Los hititas aprovecharon esta retirada para avanzar hacia el sur y reconquistar el importante reino-tapón de Amurru.

Treaty of Kadesh.jpg
By Iocanus (talk) – taken by Iocanus (talk), CC BY 3.0, Link

Como consecuencia de esta batalla, se firmó el Tratado de Qadesh, considerado como el primer tratado de paz de la historia.

Durante los siguientes años, hubo algún esfuerzo egipcio por recuperar su anterior influencia en Siria, sin embargo, a ninguna de las dos potencias le interesaba volver a repetir el enfrentamiento de Qadesh debido al gran coste y desgaste que les supuso.

 

 

 

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