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JOSÉ ARANA Y LOS ORIGENES DE LA SEMANA GRANDE DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN
¿Conocías quién fue José Arana, el impulsor de la Semana Grande donostiarra?
DONOSTIA EN EL SIGLO XIX, UNA CIUDAD AZOTADA POR LAS GUERRAS
El año 1876 fue un año de celebraciones en la ciudad de San Sebastián.
El 28 de enero las tropas liberales rompieron el bloqueo al que los carlistas habían condenado la ciudad.
El ejército carlista venía sometiendo a la población de San Sebastian a un bombardeo sistemático desde los montes de alrededor (Mendizorrotz en Igeldo y Arratzain en Usurbil).
Es por ello que al terminar la última de las guerras carlistas, la población se lanzó con entusiasmo a recuperar el pulso diario y volver a convertir a la ciudad en un atractivo para el turismo de alto standing.

¿DE QUIÉN FUE LA INICIATIVA DE CREAR LA SEMANA GRANDE DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN?
Una de las personalidades que tomaron la iniciativa en la ciudad fue José Arana Elorza, empresario taurino y un “echao palante”.
José Arana reconstruyó la plaza de toros de Atotxa, destruida durante la contienda, y celebró varias corridas aprovechando la festividad de la Asunción (que se celebra el 15 de agosto).
Como eslogan publicitario, al empresario taurino se le ocurrió bautizar a las fiestas como Semana Grande.
A los espectáculos taurinos sumó fuegos artificiales y conciertos musicales, con el resultado de la semana de fiestas que ha llegado hasta nuestros días.
Biografía de José Arana Elorza
José Arana nació en la localidad gipuzkoana de Eskoriatza en 1839.
De carácter emprendedor, marchó de joven a Madrid, donde le tocó la lotería.
Con el dinero ganado abrió un negocio de ultramarinos en la capital de España, abriendo más tarde otra tienda de ultramarinos de lujo en el Boulevard donostiarra.

Dedicándose posteriormente al negocio de los toros, fue el dueño de la plaza de toros de Atotxa de 1876 hasta el año de su desaparición en 1902.
En 1886 organizó la primera corrida de toros nocturna que se celebraba en España, iluminando la plaza con focos eléctricos.
Fue el organizador del primer concurso musical del país, organizado en San Sebastian en 1886.
También construyó el frontón Beti-Jai y como estas iniciativas tuvo un largo etcétera tanto en Donostia como en Madrid.

Mención aparte se merece su generosidad hacía los más desfavorecidos, a los que facilitaba el acceso a los espectáculos que organizaba.
Cuando murió, la comitiva fúnebre partió de San Sebastián hasta su localidad natal, siendo despedido por gran multitud de personas, sobre todo en Eskoriatza, pueblo al que Arana legó gran parte de su fortuna.
Gracias a él se construyó un asilo-hospital (la actual residencia), las escuelas y la conducción de agua potable al municipio.


José Arana está enterrado en el cementerio de Eskoriatza en un bello mausoleo que su amigo y escultor Mariano Benlliure construyó para él.


UNA VISITA A LOS CEMENTERIOS MÁS EXTRAORDINARIOS DE GIPUZKOA.

Webgrafía:
OTROS TESOROS DE ESKORIATZA
Descubriendo las anteiglesias de Eskoriatza: Mazmela, Marin y Zarimutz.
La peñas de Axtroki de Eskoriatza, el cofre pétreo que ocultaba los cuencos de oro.

Super interesante los artículos.
Me alegra que te gusten. Saludos.