Historia antigua, Turquía

La Bizancio griega, germen del Imperio bizantino

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LA CIUDAD-ESTADO GRIEGA DE BIZANCIO

GERMEN DEL IMPERIO BIZANTINO

658 a.C.-196 d.C.

No se sabe a ciencia cierta que les impulsó a abandonar sus patrias, tal vez fue el estallido de una gran crisis económica y social lo que impulsó a miles de griegos a echarse a la mar para crear nuevas colonias y ciudades a lo ancho y largo del mediterráneo.

Lo cierto es que entre los siglos VIII y VI a.C. los griegos crearon un millar de colonias expandiendo su cultura y civilización por las orillas del Mare Nostrum o Mesogeios Thalassa como era conocido por la civilización helena.
Con el tiempo, muchas de aquellas colonias se convirtieron en importantes ciudades-estado, llegando algunas de ellas hasta nuestros días convertidas en grandes ciudades, como Marsella, que fue fundada en el 600 a.C. por jonios procedentes de Focea.

Sin embargo, una de aquellas colonias no sólo se convertiría en una gran ciudad, si no que llegó a se la capital de tres de los imperios más importantes de la historia (y de otro más efímero). 

Como norma general, ninguno de los colonizadores griegos, partían de su tierra sin antes consultar al oráculo de Delfos, para conseguir la bendición de Apolo, señor de Delfos que se convertiría así en el dios de las nuevas colonias.

Secretos de Estambul
¿Sabías que con los restos de la arrasada Calcedonia se construyó el acueducto de Valente?

La primera de las colonias griegas que fue fundada en el Bósforo, fue la de Calcedonia, que fue fundada por colonos procedentes de la ciudad de Mégara, en el 674 a.C. en la margen derecha del estrecho.

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Según el historiador Herodoto, Bizancio fue fundada unos años después, en el 657 a.C. también por griegos procedentes de Mégara, aunque años después, cuando la ciudad de Bizancio comenzó a sobresalir, fueron muchas las ciudades griegas que reclamaron ser las artífices de su fundación. El lugar donde se asentaron los primeros colonos griegos, fue la primera colina de la actual Estambul, donde actualmente se encuentran los monumentos más importantes de la ciudad, como Santa Sofía, la mezquita Azul o el Palacio de Topkapi.

Santa Sofía Estambul

LA LEYENDA SOBRE LA FUNDACIÓN DE BIZANCIO

Según la tradición, Bizancio fue fundada por Bizas, que antes de partir de su ciudad de origen, Mégara, consultó con el oráculo de Delfos. El oráculo le dijo a bizas, que debía desembarcar “frente a la tierra de los ciegos”. La adivinanza del oráculo se resolvió, cuando Bizas arribó en la confluencia del estrecho del Bósforo con el Cuerno del Oro, un lugar fácilmente defendible ya que por tres de sus lados estaba rodeado por el mar, y pensó que los fundadores de Calcedonia debían estar ciegos al no haber elegido aquel lugar.

CULTOS RELIGIOSOS Y CELEBRACIONES EN LA ANTIGUA BIZANCIO

Aunque en Bizancio se rendía culto a los dioses olímpicos de Grecia, también se construyeron templos en honor de la diosa frigia Cibeles y del dios egipcio Serapis. Además, a parte de los cultos religiosos, se celebraba una carrera en que los jóvenes competían desnudos en ver quien llegaba antes a encender el fuego sagrado desde el mar hasta lo alto de la acrópolis.

FORMA DE GOBIERNO EN BIZANCIO 

Según el historiador griego Theopompus de Chios, durante el siglo cuarto antes de cristo, gobernaba en Bizancio el partido democrático. Sin embargos, durante algunas etapas, la polis fue regida por oligarcas o tiranos.

HISTORIA DE BIZANCIO 

Como ya hemos visto, Bizancio no fue la única colonia fundada por los griegos en las orillas de la Propóntide, como era conocido por los griegos el mar de Mármara. Además de Calcedonia, se crearon ciudades como Selymbria o Mesembria, hasta llegar a la docena. La importante situación en la que se encontraba Bizancio, que le permitía controlar el paso del estrecho, cobrando tasas y peajes, le permitió enriquecerse y crecer más que sus vecinos. Sin embargo, no todo era prosperidad, ya que fuera de las ciudades amuralladas, tribus tracias se dedicaban al saqueo y el pillaje.

Torre de Gálata

Durante sus orígenes, Bizancio adoptó las costumbres y cultos religiosos de Mégara y mantuvo buenas relaciones con el resto de polis griegas, sobre todo con su vecina Calcedonia. Pero, al igual que el resto de ciudades griegas de Asia menor, cayó bajo el yugo del Imperio Persa en el 546 d.C.

Las ciudades-estado griegas eran regidas por gobernadores, llamados por los griegos tiranos, que a su vez rendían cuentas al gobernador real conocido como sátrapa. En el 513 a.C, durante la campaña persa contra los escitas, Dario I llegó a Bizancio y cruzó el estrecho del Bósforo mediante un puente de barcas, que comunicaban el paso más estrecho entre las dos orillas, entre los actuales Anadolu Hisari (castillo de Anatolia) y Rumeli Hisari (castillo de Rumelia).

Rumeri Hisali Estambul
El castillo de Rumeria en la actualidad.

Más tarde, durante la revuelta jónica del 499 a.C. contra el Imperio Persa, Bizancio y Calcedonia recobraron su independencia, aunque volvieron bajo el dominio de los persas no sin antes se arrasadas por naves fenicias al servicio de Dario I.

Cuando el hijo de Dario I el Grande, Jerjes I, invadió Grecia en el 481 a.C. Bizancio tuvo que contribuir con cien naves a la flota persa. Después de que Grecia se liberase del dominio persa gracias en gran parte a la batalla de Platea, una flota griega al mando de Pausanias, derrotó a la guarnición persa que seguía acantonada en Bizancio.

Bizancio, se adhirió a la Liga ateniense, aunque intentó salirse de ellas junto a Samos en el 440 a.C. Sin embargo, una flota de la coalición de estados-ciudades griegas comandada por Pericles obligó a las dos ciudades a volver a la liga. En el 413 a.C. durante la guerra del Peloponeso, Bizancio junto a otras ciudades se unieron a los espartanos, por lo que los atenienses construyeron una fortificación en la orilla opuesta a Bizancio, en la ciudad de Crisópolis (ciudad del sol), el actual distrito de Üsküdar de Estambul. Gracias a ciudadanos pro-atenienses, los soldados de la Liga ateniense se pudieron colar en las murallas y tomar el control de la ciudad.

Torre de la Doncella Estanbul
la Torre de la Doncella (Kiz Kulesi) frente a Üsküdar.

La guerra del Peloponeso finalizó en el 404 a.C. con la victoria de los espartanos. Por consiguiente, los siguiente años, Bizancio fue regida por gobernantes espartanos, hasta que los atenienses volvieron a tomar la ciudad gracias a los habitantes pro-atenienses. Finalmente, después de otra guerra entre griegos, Atenas reconoció la independencia de Bizancio en el 355 a.C.

Sin embargo, un nuevo poder estaba surgiendo de manos del rey Filipo II de Macedonia, y aunque al principio Bizancio intentó aliarse con la nueva potencia, al darse cuenta de las intenciones de los macedonios, volvieron a buscar el acercamiento a Atenas buscando su protección. Finalmente, Filipo II puso sitio a la ciudad en el 340 a.C.

Philip II of Macedon CdM.jpg

Gracias a los refuerzos llegados por mar desde Atenas, los habitantes de Bizancio pudieron aguantar hasta que el rey macedonio rompió el asedio un año después. A continuación, los bizantinos tuvieron que enfrentarse a ataques de diferentes pueblos, como la de los Galos en el 279 a.C. de los seléucidas en el 245 a.C. y del rey Prusias I de Bitinia en el 220 a.C.

Estrecho del Bósforo Estambul
El estrecho del Bósforo desde la antigua ubicación de la acrópolis de Bizancio.

Y así, aguantando las diferentes embestidas, la ciudad libre de Bizancio sobrevivió al final del periodo helenístico y se tuvo que amoldar al surgimiento de un nuevo poder que cambiaría la historia. Cuando los romanos crearon la nueva provincia de Asia en el 129 a.C. Bizancio se alió con Roma y consiguió su protección a cambio de un tributo, conservando su independencia. Durante los siglos posteriores Bizancio mantuvo buenas relaciones con Roma, hasta que el asesinato del emperador Plubio Helvio Pertinax el 28 de marzo del 193 d.C. cambió todo, pero la Bizancio romana necesita un capítulo aparte.

QUE QUEDA DE LA BIZANCIO GRIEGA

Como hemos visto antes, los restos de la antigua polis griega de Bizancio quedaron sepultados bajo las nuevas construcciones romanas, bizantinas y otomanas, sin embargo, en el museo arqueológico de Estambul podremos ver monedas y otros restos de aquella época. Para resistir a los diferentes asedios y ataques, muchos templos y edificaciones fueron reutilizados como material para reforzar las murallas, por lo que en el interior de las murallas se pueden ver los restos de columnas, basas y otros elementos de época romana o quien sabe, de la primigenia Bizancio.

En el interior de las murallas marítimas de Constantinopla.

UBICACIÓN

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