Turquía

El Cuerno de Oro, qué ver en el tesoro natural de Estambul.

EL CUERNO DE ORO
QUÉ VER Y HACER EN EL TESORO NATURAL DE ESTAMBUL
Sin lugar a dudas, una de las postales más bellas de Estambul, es la de sus mezquitas reflejándose en el estuario natural junto al que surgió la ciudad. Al atardecer, sus aguas se vuelven doradas, invitando al viajero a observar el tránsito de las pequeñas barcas de pesca y soñar con pasados imperiales.
La parte europea de la ciudad de Estambul, se encuentra dividida en dos por este estuario que se interna hasta ocho kilómetros tierra adentro, y que comienza en dos arroyos conocidos como Cydaros y Barbyces en griego, y termina en el estrecho del Bósforo.

EL CUERNO DE ORO. PROTECTOR DE BIZANCIO.

Uno de los principales motivos por lo que la colonia griega de Bizancio, llegase a convertirse en una de la ciudades más importantes de la historia, fue la estratégica situación en la que se fundó, en un promontorio en la confluencia del estrecho del Bósforo y el Cuerno de Oro.
Esta situación, le otorgó el control de los barcos que navegaban por tan importante estrecho, que conectaba el mar Negro con el mar de Mármara, además del acceso a la increíble riqueza piscícola que albergaba el estuario natural conocido como Cuerno de Oro.
Torre de Gálata
La torre de Gálata sobresaliendo tras el Cuerno de Oro.

EL CUERNO DE ORO, CUNA DE CIVILIZACIONES

Pero no sólo fue Bizancio la que surgió y creció a orillas del Cuerno de Oro, que era conocido como Chrysokeras por los antiguos griegos. Frente a Bizancio, surgió el pueblo de pescadores llamado Sycae, y que actualmente conocemos como Gálata. En la orilla noroeste del estuario, surgió otra localidad con el nombre de Cosmidion, y que actualmente ocupa el distrito de Eyup. Todos estos pueblos, acabarían siendo absorbidos por la imperial Constantinopla.

EL CUERNO DE ORO, GUARDIÁN DE ESTAMBUL

El Cuerno de Oro, ha servido de defensa natural para Bizancio y Constantinopla, ya que la ciudad se encontraba rodeada por tres lados por agua. Además, la entrada al estuario se encontraba protegida por una gran cadena con la que se podía cerrar la entrada a barcos enemigos, por lo que el Cuerno de Oro funcionaba como un excelente puerto natural para la flota bizantina.

 LA AGITADA HISTORIA DEL CUERNO DE ORO 

Muchos son los ejércitos que han intentado conquistar y saquear Constantinopla, atraídos por sus innumerables riquezas, pero además de enfrentarse a sus murallas, tenían que superar el Cuerno de Oro.

En el 513 d.C. el general romano de ascendencia goda Vitaliano, se dirigió con un ejército de 50.000 soldados a tomar Constantinopla, por lo que  emperador Anastasio I reforzó las defensas y la flota bizantina, produciéndose una gran confrontación naval en la confluencia del Cuerno del Oro y el Bósforo, donde la flota enemiga fue derrotada por el temido “fuego griego”, siendo la primera vez según las crónicas que se usó este compuesto químico.

Cuerno de Oro Estambul
Sin embargo, los numerosos enemigos del Imperio bizantino, conocían que uno de los puntos débiles de la ciudad era en el punto en el que las murallas de tierra se fundían con el Cuerno de Oro.
En el año 626 d.C. una nueva y temible amenaza se cernía sobre la ciudad. El jagan ávaro había reunido un temible ejército compuesto por búlgaros, hunos, eslavos y otras tribus “bárbaras” y se dirigía a tomar y saquear la ciudad desde el lado europeo. Además, desde la parte asiática, los persas habían acampado en Calcedonia con el fin de sincronizar su ataque con el de los ávaros. La horda bárbara atacó en la confluencia de las murallas de tierra con el Cuerno de Oro, sin embargo la tenaz resistencia de los defensores (según los bizantinos fue gracias a la intervención de la Virgen de Blachernitissa) hizo desistir a los atacantes, que se retiraron no sin antes devastar los alrededores de Constantinopla y llevarse a 200.000 cautivos con ellos.

Hubiese intervención divina o no, el emperador Heraclio decidió reforzar ese punto, conociéndose desde entonces a ese tramo de muralla como Muro de Heraclio.
Sin embargo, las defensas de Constantinopla no podían aguantar eternamente ante las envestidas de sus numerosos enemigos, como sucedería durante la Cuarta Cruzada.

En 1198, el Papa Inocencio III organizó una cruzada con el fin de recuperar Jerusalén. Los cruzados (sobre todo originarios de Francia), pidieron ayuda a Venecia para que les trasladasen a Tierra Santa. Sin embargo, un pretendiente al trono bizantino, Alejo, se presentó ante los cruzados prometiéndoles una gran suma de dinero y ayuda para la cruzada si le ayudaban a recuperar el trono del Imperio bizantino, cosa que los cruzados y venecianos aceptaron de buen grado.

Cuerno de Oro crucero
La flota veneciana, desembarcó en Calcedonia el 24 de junio de 1203, cruzando el Bósforo y tomando el castillo de Gálata. A continuación, rompieron la cadena que defendía la entrada al Cuerno de Oro y se dedicaron a bombardear desde sus barcos la ciudad, logrando traspasar las murallas de mar y tomando Constantinopla. Lo que pasó unos días después, entraría en las páginas más infames de la historia, marcando el declive definitivo de la ciudad que había soñado el emperador Constantino.
Después de un breve periodo de ocupación latina, un emperador bizantino volvió al poder en 1261. Sin embargo, el imperio se encontraba en bancarrota, por lo que los bizantinos relegaron en los marinos genoveses su comercio marítimo, e incluso les dejaron crear una ciudad-estado a orillas del Cuerno de Oro, el actual barrio de Gálata. Este apoyo genovés, involucraría a los bizantinos en las guerras que enfrentaron a Génova y Venecia, produciéndose batallas navales entre estas dos potencias marítimas italianas en el Cuerno de Oro y el estrecho del Bósforo entre los años 1348 y 1352.
El Cuerno de Oro estambul
Un siglo más tarde, cuando el poderoso sultán otomano Mehmet II, puso cerco a Constantinopla en la primavera de 1453, la flota turca intentó romper sin éxito la cadena que protegía la entrada al estuario. Por lo que el sultán, ordenó una atrevida y dificultosa maniobra en la que los barcos otomanos fueron transportados por tierra y embarcados en el Cuerno de Oro, con lo que junto al bombardeo sistemático de las murallas por parte de gigantescos cañones, acabó con más de mil años de historia bizantina cuando las tropas de Mehmet II, que a partir de entonces sería conocido como Fatih, o el conquistador, entraron y saquearon Constantinopla.
Después de la toma de la ciudad, Mehmet II decidió que pasaría a convertirse en la nueva capital del imperio Otomano, por lo que impulsó el asentamiento de judíos, cristianos y musulmanes en las orillas del Cuerno de Oro.
Más adelante, el poderoso y temido imperio Otomano también sufriría turbulencias internas, volviendo a convertirse el Cuerno de Oro en protagonista de la historia de Estambul. Así fue en 1808, cuando los jenizaros se sublevaron contra el sultán Mahmut y rodearon el palacio de Topkapi. La flota otomana estacionada en el Cuerno de Oro, se mantuvo fiel al emperador, bombardeando desde el estuario los cuarteles de los jenizaros en Beyazit, y rompiendo el cerco al palacio, aunque el bombardeo también produjo cientos de víctimas entre la población de la ciudad.
Como vemos, aunque actualmente se nos presente como un tranquilo brazo de mar por el que navegan apaciblemente las pequeñas barcas de pescadores, la realidad es que el Cuerno de Oro ha tenido un papel fundamental en la turbulenta historia de la milenaria ciudad.

QUÉ VER EN EL CUERNO DE ORO 

El barrio de Fener (También llamado Fanar o Fanari)

Hacía la mitad del Cuerno de Oro, se encuentra este histórico barrio. Cuando Constantinopla cayó en manos otomanas en 1453, muchos de los griegos que habitaban en la otrora capital del imperio Bizantino, decidieron establecerse en esta zona.

Navegar Cuerno de Oro
La icónica Escuela Roja del barrio de Fener vista desde el Cuerno de Oro.

En este rincón de Estambul, podremos disfrutar de sus viejas calles rodeadas de casas de madera, antiguas sinagogas y mezquitas y la sede del Patriarcado ecuménico de Constantinopla (perteneciente a la iglesia ortodoxa).

Los puentes que atraviesan el Cuerno de Oro

Las orillas separadas por el Cuerno de Oro, son conectadas por cuatro puentes: el puente Haliç, el puente de Atatürk, el Haliç Metro y el más famoso de todos: el puente de Gálata.

El puente de Gálata, fue construido en 1994 para unir las orillas de Karaköy y Eminönü. Un paseo por sus 490 metros de longitud, nos brindará la oportunidad de conseguir una de las vistas más bellas de Estambul.

Torre de Gálata

UBICACIÓN DEL CUERNO DE ORO:

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